jueves, 16 de agosto de 2018

Reflexión: Las huellas en la arena.

Una noche en mis sueños vi que con Jesús caminaba Junto a la orilla del mar bajo una luna plateada. Soñé que veía en los cielos mi vida representada En una serie de escenas que en silencio contemplaba.


Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando. Mientras con Jesús andaba como amigos conversando. Miré atento esas huellas reflejadas en el suelo. Pero algo extraño observé y sentí grande desconsuelo. Observé que algunas veces al reparar en las huellas. En vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas. Observaba también yo que aquel solo par de huellas se advertía mayormente en mis noches sin estrellas en los días de mi vida llena de angustia y tristeza. Cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza.

Pregunté triste a Jesús: ¿Señor tú no has prometido que en mis horas de aflicción Siempre estarías conmigo para mostrarme tu amor?
Pero noto con tristeza que  en los momentos más difíciles y angustiosos de mi vida, cuando más siento el dolor solo veo un par de ellas, ¿Dónde están las otras dos que indican tu compañía. Cuando la tormenta azota sin piedad la vida mía?




Y Jesús me contestó: "Escucha bien hijo mío Comprendo tu confusión; siempre te amé y te amaré. Y en tus horas de aflicción siempre a tu lado estaré. Mas si ves solo dos huellas y no ves las otras dos Es que en tu hora afligida cuando flaquean tus pasos, no hay huellas en tus pisadas porque te llevo en mis brazos."

Muchas veces así nos sentimos, como si El no nos escuchara, vemos todo en contra, nos sentimos solos, pero no nos damos cuenta que en esos momentos es cuando Dios mas atento esta con nosotros, el esta resolviendo ese problema, esta apunto de darnos la victoria.

No te desesperes, no te alejes de Dios, muchas de esas veces estará el enemigo diciendonos que Dios ya nos abandonado, no escuches su voz, no permitas que te confunda, recuerda todas las veces que Dios te ha dado la victoria, recuerda todas las cosas buenas que te ha dado y todo lo que ha hecho por ti.

No cargues solo tus cargas, permite que Jesucristo te ayude, dice su Palabra: "Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar" Mateo 11:28


Sigue orando, sigue clamando, sigue creyendo, que El no se alejado de Ti. 

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